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CORRO SIN MIRAR EL RELOJ

XXXVII EDICIÓN 2016 / Actualidad
Miércoles, 02 de noviembre de 2016
Fuente: CAPOCA

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José Cano coincidió con Milinko Pantic, el mítico ’10’ del Atlético de Madrid, en la presentación de la carrera de Mercamadrid 10 K. “Si estoy en España, me gustaría correr en Canillejas”, dijo.

Todavía conserva Milinko Pantic el físico que le vio vencer en el Atlético de Madrid. Han pasado dos décadas desde el doblete. Hoy, él es un entrenador que, después de una experiencia fallida en China, espera trabajo. Su valor añadido, como el de los corredores, es la paciencia. Un recurso suficiente  para explicar a Pantic con el que nos encontramos el día de la presentación de la Carrera de 10K de Mercamadrid. Aquella mañana ya había completado su entrenamiento. Había salido a correr 9 kilómetros a su manera, sin dejarse presionar por el reloj. Quizá porque esa época ya pasó en su vida. Ahora, se dedica a disfrutar del deporte sea el pádel, el tenis o la carrera a pie, en la que nunca dejará de “echar en falta un balón. Yo estoy acostumbrado a hacerlo todo con balón”, explica desde la generosidad de un personaje mítico, insustituible en la historia del Atlético de Madrid aunque hoy, a los 50 años, él adelgace la memoria. “En la vida todo pasa muy rápido”.

La realidad es que ahora Pantic también es uno de los nuestros. “Algo hago, sí”, admite. “Pero, sobre todo, admiro a la gente que vale para esto y que lo hace, a la que empieza con un kilómetro y acaba haciendo 80 y permiten que esto se convierta en una pasión. Supongo que eso es lo más maravilloso de toda esta historia.… Hasta una de mis hijas el año pasado llegó a hacer la San Silvestre y, por cierto, la terminó”. Porque quizá eso sea lo más valioso de la afición por el deporte. Máxime cuando los padres la traspasan a los hijos. “A mí me encanta hacer deporte y celebro que la gente lo haga, porque esto es lo más sano que hay. Yo puedo salir a correr o jugar dos horas seguidas al pádel, donde he llegado a ganar torneos… Pero cuando salgo a correr siempre voy a mi ritmo. No me importa lo que hagan los demás. Me preocupa más encontrar un ritmo en el que me sienta a gusto, sin esclavitudes. Hoy, sin ir más lejos, hice nueve kilómetros…”

Pantic es una prueba más de que el futbolista puede correr sin balón y de que no es imprescindible. “Uff, eso sí es increíble, seguir corriendo y compitiendo a esas edades… Siempre hablo del caso de Ricardo Ferreras, el fisioterapeuta que me ha tratado tantas veces y que llegó a estar en la selección absoluta. Pues bien, a los 60 años, es increíble como está, la capacidad que tiene para correr o competir… Pero también le puedo hablar de Guti, el organizador de la carrera de Mercamadrid… A los 67 años me manda fotos de sus carreras, me habla de sus tiempos… No deja de ser increíble. Me enorgullece que haya gente así”. De ahí que Pantic no lo dude.  “¿A quién no le gustaría llegar a los 70 años y poder seguir corriendo? Es algo admirable, se mire por donde se mire.  La realidad es que yo a los 50 sigo haciendo deporte todos los días”.